jueves, 10 de mayo de 2012

Restaurante La Chulilla(Santander)

Aprovechando un soleado viernes fuimos a comer en este restaurante de la zona del Barrio Pesquero, algo escondido pues esta en la parte de atras, es el ultimo que hay, y como me lo habian recomendado pues decidimos ir a probarlo.

La verdad es que siguiendo la tradicion llegamos un poco tarde a comer, y rapidamente nos sentamos y pedimos la comanda, una carta basicamente como todos los restaurantes de la zona basada en pescados y mariscos del Cantabrico. Pedimos un par de raciones a compartir y un pescado a medias.



Comenzamos por unas rabas, algo sencillo pero muy rico, muy tiernas y sin mucha grasa, acertamos con el primero.



Seguimos con una racion de bocartes rebozados, que ya estamos en epoca y estan entrando buenisimos, y la verdad no defraudaron nada, riquisimos, sin excedente de aceite, me habria comido 3 raciones mas yo solito.



Por ultimo compartimos un jargo de casi un kilo a medias, lo presentaban en dos platos ya con la mitad para cada uno....muy sabroso y de un sabor muy rico.



Como postre pedimos una tarta de queso casera , muy buena y con la base de galleta machacada como a mi me gusta, y un arroz con leche muy decente tambien; de este ultimo no hay foto porque antes de que me diese cuenta ya se lo habian comido!!!

Todo lo pasamos con un albariño de la casa, estaba muy correcto, y la cuenta ascendios a 36 euros por persona, para una comida muy decente el precio no me parecio excesivo.

 Os dejo un mapa con la ubicacion del mismo.


domingo, 29 de abril de 2012

MR. TACO (L´Estartit)

En este caso vamos a hablar del mexicano que hay en el pueblo de L´Estartit. Tienen otro en Gerona mucho más grande. Este es un sitio cuco, con una terracita agradable, que es donde siempre nos sentamos a comer/cenar. Por dentro tiene una pequeña barra de bar y la decoración típica de estos restaurantes temáticos. Este día fuimos a comer.


Éramos 6 personas, asi que pedimos 4 platos para compartir y un segundo cada uno. Decidimos acompañar la comida con 2 jarras de sangría, que por cierto estaban muy ricas, con poco azúcar y con 4 cervezas Pacífico, 2 Negra Modelo y 2 botellas de agua en total.


Los platos para compartir fueron 4:

-Sincronizada: unos triángulos de jamón y queso que se asemejaban a mini-sandwich, que estaban bastante ricos y bastante ligeros, en vez de pan eran de tortita de maiz.



-Nachos tricolor: míticos nachos con 3 salsas mexicanas entremezcladas, unas picantes, otras no. En cualquier caso no es un plato muy picante. Como en todas las cartas mexicanas te ponen una cantidad de dibujitos de chilis según lo picante que sea el plato. Yo creo que siempre se quedan cortos, pero me parece lógico.


-Fundido de queso: Una cazuelita con queso fundido acompañado de tortitas de maiz,que desde mi punto de vista estaban muy ricos.



-Jalapeños mix: 6 jalapeños rebozados, 3 rojos y 3 verdes. Los verdes pican más pero tampoco una pasada.



Los segundos platos fueron:

-Alitas de pollo bufalo: Con una capa muy crujiente externa que le daba un toque especial. Es uno de los platos para recomendar según su comensal.


-Pechuga de pollo población: Pechuga de pollo cortada en tiras grandes en una salsa que se asemejaba mucho a la bechamel. El resumen fue que resultó un plato muy insulso y quiza algo cansino.


-Enchilada roja: Servidos como dos canelones grandes con queso gratinado y salsa roja. Estaba muy bueno. Y la cantidad era perfecta, me quedé llena.


-Costillas rancheras: Un buen costillar asado con salsa barbacoa, pudimos probarlas todos y estaban muy bien hechas y muy jugosas.


-Fajita de pollo: que nunca decepcionan.


-Burrito de chili con carne: estaba bueno, pero el comensal que lo pidió buscaba algo realemnte picante ya que tenía 4 dibujitos de chili y no fue asi.



De postre comimos 3 helados de alguna casa comercial. Menta Poleo, 2 cafés y 2 orujos de hierbas

Como el dueño es amigo nuestro ya que cada verano aparecemos por su restaurante, nos invitó a una sangría y el total fue de 26 euros por cabeza.

Por supuesto recomendable, dan desayunos mexicanos, todavía no los hemos probado, pero seguro que algún día tendremos la oportunidad y la valentía.

Os dejo en link de la ubicación: http://maps.google.es/maps?hl=es&bav=on.2,or.r_gc.r_pw.r_qf.,cf.osb&biw=1124&bih=513&q=mister+taco+estartit&um=1&ie=UTF-8&ei=jWudT6yVKc-YhQfWoMjoDg&sa=X&oi=mode_link&ct=mode&cd=3&ved=0CA8Q_AUoAg

jueves, 12 de abril de 2012

Restaurante chino Les Pates Vivantes(Paris)

La Horadada de viaje de nuevo!!!! La gente pensara porque ir a Paris a probar un restaurante chino;y porque no si es bueno y original??

Paseando por la capital francesa nos encontramos con este pequeño y curioso restaurante chino, nos llamo la atencion al instante ya que la cocina se ve desde la calle y estaban haciendo la masa de tallarines; tenian una pinta que no podiamos dejar pasar.

El restaurante no es demasiado grande y tuvimos la suerte de que quedase una mesa para dos libre. Como en la mayoria de restaurantes en Francia, las mesas estan muy juntas y en algunos casos para pasar has de mover una mesa de al lado, y este restaurante no iba a ser menos.

Con una carta mas amplia de lo que parecia indicar el tamaño de la cocina, empezamos a ojear que podiamos cenar: tallarines erauna opcion segura, pero siempre esta bien cotillear por ver si encuentras algun otro manjar exotico escondido en la carta. La mayoria estaba compuesta por multiples versiones de tallarines, y ademas se especificaba las distintas zonas de China a las que pertenecian cada receta.



Una de esos platos exoticos que encontramos fue una ensalada de medusa, basicamente medusa y pepino, y no estabamos muy convencidos de si nos gustaria pero la verdad, fue un plato buenisimo, mucho sabor, muy fresco y una textura muy curiosa.



Al nos estar muy seguros de como saldria este primer entrante pedimos una especie de gyozas chinas fritas, y la verdad estaba buenisimas, pero frente a la medusa anterior la verdad es que no nos sorprendio tanto ni por sabor ni por el plato en si.



Ya como platos principales pedimos unos tallarines con pollo y verduras. El tazon muy amplio, asi que podria haber sido tranquilamente plato unico, y tenian un sabor muy bueno con un toque final un poco dulce que hacian que fuese una delicia , con un sabor de los tallarines increible.



Yo por mi parte, como ya sabeis algunos, soy un amante de los sabores fuertes y picantes,de esos que no te dejan indiferente, y me decante por unos tallarines picantes con tofu y anguila. El color como veis rojo fuego y el sabor no defraudo: fuerte pero manteniendo el sabor de la anguila, con bien de col china y tofu. Me encantaron, otro tazon tipo plato unico, es decir, hay que ir con hambre.

Todo esto lo tomamos con 4 cervezas chinas TsinTsao, que sin ser una gran cerveza estaba decente, nos salio al final cenar por 35 euros, que para una ciudad como Paris se puede considerar barato, y mas teniendo en cuenta que comimos mas de la cuenta (por lo menos un entrante sobraba).

Sitio muy recomendado!!!

Os dejo la pagina del restaurante para que podais cotillear.

domingo, 8 de abril de 2012

Cuca la Vaina, en Castrillo de los Polvazares (León)

¿Alguna vez han oído hablar del Cocido Maragato? Cuenta la historia que durante la edad media los soldados castellanos debían entrar en combate en momentos inesperados. Es por esto que tomaban el cocido en un orden inverso al que hoy en día entendemos. Esto es sencillo de imaginar, si vemos la lista de reyes visigodos y los escasos tres años que duró por ejemplo el reinado del bueno de Mauregato. Eran tiempos convulsos para los cristianos. Además del ánimo expansionista del Imperio Español. En definitiva, si no fuera por la fiereza del siempre presto contingente castellanoleonés, quizá hoy no tendríamos alcaldes, corruptos ellos y ellas, sino califas. Seguirían siendo igualmente corruptos, pero ¿se imaginan Vitoria sin su Lehendakari?


Al lío! Con motivo de la Semana Santa nos dirigimos a León a pasar unos días. Es curioso como afecta a las ciudades el asunto de las procesiones. No tengo un gran interés por ellas, pero en esta ocasión, por visicitudes del destino terminó por influir en nuestro destino gastronómico. En un inicio este habría sido Astorga, uno de esos enclaves que Gaudí eligió para honrar con una de sus preciosas construcciones. No son tan numerosas como las del tío Florentino, pero sí mucho más especiales. El caso es que en León "limpian" las calles de coches con motivo de sus procesiones. Mi coche no fue una excepción y fue en ese momento en que experimentamos la hospitalidad de los lugareños. De manera fortuita conocimos al conductor de la grúa que retiraba uno de los muchísimos coches que a la postre rebosaron el depósito municipal, hasta el punto de tener que acumular los vehículos "agraciados" en la calle. Uno de los autores, mandado él, de esta debacle, se ofreció a llevarnos en la grúa ejecutora hasta el depósito. Este nos advirtió de que Astorga era un lugar donde el cocido maragato se ha extendido hasta cualquier bar de menú del día, y nos recomendó un pueblo cercano, protegido de la construcción, con un encanto similar a la Santillana del Mar de mi Cantabria natal. El pueblo en cuestión era Castrillo de los Polvazares, un pueblo entero de piedra. Además, nos emplazó a preguntar al policía que gestionaba el depósito municipal, muy ducho en la materia. Este, lamentando nuestro incidente, y tratándonos muy amablemente ahorrándonos algunos trámites, nos recomendó el Cuca la Vaina. Nos sugirió reservar, lo cual hicimos, comprobando que está realmente concurrido. Y así es como recuperamos el coche y llegamos a dar con un sitio muy recomendable.


Para llegar al Cuca la Vaina hay que pasar por una señal de "Reservado solo a residentes" con el aparcamiento de turno al lado. Además, tuvimos que cruzar un riachuelo con el coche, al más puto estilo Camel Trophy. El Cuca la Vaina es un local don dos estancias, una es una terraza cerrada, y otra un típico comedor.





















Lo bueno del cocido maragato es que todo va muy rápido. Nada mas sentarte solo tienes que elegir el vino y ya todo va rodado. En la provincia de León hay dos denominaciones de origen: Bierzo y Tierra de León. La elección fue la segunda, un Señorío de Chozas, mono-variedad de uva Prieto Picudo en barrica de roble. Un vino más apto para amantes de Rivera de Duero que para aficionados al Rioja. Sabor intenso, mucho cuerpo y un color que ni un Toro. Y por último, he de confesar que pedí una Coca Cola. Craso error a la hora de tomar un cocido, que ya es una comida intensa de por sí. Esto ha de tomarse con agua y vino. Aunque lo cierto es que la digestión fue liviana, pese a lo intenso de los alimentos.





















El pistoletazo de salida consiste en unas rodajas de tomate y … TODOS LOS SACRAMENTOS. A saber: chorizo, morros de cerdo, lengua, costilla, tocino, ave, carne de zancarrón, y uno de estos rebozados de pan remojado en la sopa del cocido. Esto es lo que a simple vista se podía reconocer. Con esto los soldados tendría la proteína suficiente para calzarse la cota de malla y liarse a mamporros con el mayal.

















Y lo cierto es que se me hacía extraño toda esta proteína sin mis queridos hidratos. Por esto pregunté si sería posible que nos sirviesen ya los garbanzos con su repollo. Me dijeron que esto era algo que siempre pedían los gallegos por esa zona. Pues nada, buena gente los gallegos, muy sensatos… les alabo el gusto!

















Ya con toda la mezcolanza en el plato yo solo rebosaba felicidad. Ni Albano y Romina podrían decirlo mejor. Un plato imperial, si señor. Muy similar a un cocido madrileño, pero con algo de morro y otras partes gelatinosas que tanto me gustan de la matanza del cerdo. De este maravilloso animal se aprovechan hasta los andares. Lástima que no se pueda hacer rabo de cerdo.

















Y una vez asumido el reto, no sabía si podría lograr tan osada gesta. Pues bien, era tan delicioso que di buena cuenta de TODO el plato. Me serví hasta que rebosara el mismo, pero era imposible terminar con los sacramentos de la fuente. Había como para cinco o seis personas, y nosotros éramos dos. Dicho sea de paso, mi ayudante no cumplió con su misión de ayudar.


















Y ahora viene el punto que no entiendo muy bien. Una sopa tras este majestuoso homenaje. Pues como que no entra muy bien, la verdad. La finalidad de este plato es entonar un poco el estómago, mientras se termina de prepara el plato esencial. Por tanto, me parece que no procede mucho que hoy en día se mantenga la tradición de tomar estos platos en orden invertido. Es más, hay quien prefiere echar los garbanzos en la sopa, y sobre esta jugosa mezcla añadir algunos sacramentos. Con esto tendríamos el plato "total". Pero no tiene sentido comer carne, después garbanzos y cuando ya estés lleno meterte una sopa. Siempre me ha gustado respetar el "allí donde fueres haz lo que vieres", pero lo cierto es que hay tradiciones que están abocadas a ser suprimidas. Señores, lo más que haremos en pleno siglo XXI es echar una siesta, por mucho que hace diez siglos fuesen a darse unos mamporros. Las formas de divertirse van cambiando, ahora podríamos cambiarlo por la tradición de engullir limonadas en Semana Santa en León. Se supone que por cada limonada que se bebe uno, se mata a un judío. Pues para esto si que tuve una gran cobertura por parte de mi ayudante. Dimos cuenta de un buen regimiento de estos. Wall Street se vería bien resentido de antepasados. Ya sabemos que esta gente amasa el dinero en el mundo desde tiempos inmemoriales, pero esto ya es otra historia.

















Y ya para rematar, unas natillas con un poco de bizcocho casero. Es genial poder hacer unos barquitos. Y dicho sea de paso, algo dulce es de lo más acertado para cambiar el sabor.

















Llegados a este punto, ya la cosa depende un poco de los regentes de la casa, pero lo mejor es un buen digestivo. En este caso nos dieron a elegir entre el típico orujo de hierbas, y una crema de orujo con sabor a café jamaicano elaborado en Lugo. Al final, por supuesto, probé los dos. El orujo de hierbas estaba muy muy fresquito, y cumple con su misión de ayudar a la digestión.


















En definitiva, una buena experiencia la del cocido maragato en cuestión. No obstante, recomendaría al que quisiera tomar uno, que siempre que no se lo tomen muy mal los más puristas, se pidiera al jefe de cocina invertir el orden y comenzar con el caldito, para rematar con los garbanzos entremezclados con los sacramentos y el repollo. Aún así, conductor de grúa mediante, quisiera apuntar que es curioso que en una región de Castilla, las especialidades de la mesa sean más típicas de Asturias y Galicia, que de la meseta. Pero es que lo cierto es que la corona de León históricamente ha tenido mucha relación con el Reino de Asturias y Portugal. Cuando los primos ibéricos tenían unidos sus designios junto a los nuestros. En las cartas de León es más típico ver pulpo con cachelos, bacalao, besugo o cualquier otro pescado, o platos con almejas que no comerse un buen lechazo. Tampoco lo es en el caso de un cochinillo, siendo tan típico en la matanza. Dicho sea de paso, me extrañó mucho no encontrar en el cocido maragato lo mas típico de León, la morcilla de puerro. Tal y como rezan las campañas de turismo gastronómico, el "caviar de León".


lunes, 12 de marzo de 2012

Restaurante Zárate (Bilbao)

Decidimos ir a probar este céntrico restaurante de Bilbao, ya que ha cambiado de cocinero y de personal recientemente, y nos lo habían recomendado. El cocinero tiene un restaurante en Lekeitio de bastante éxito, asi que nos pareció una buena opción.

A última hora tuvimos que cambiar el número de comensales de 5 a 7 y con apuros nos acabaron ajustando la mesa para que estuviésemos bien cómodos. La parte negativa es que la mesa estaba pegada a la puerta. El local tiene muy buena presentación, con manteles blancos impolutos,vajilla blanca y tablitas de pizarra para dejar el pan. Muy buen aspecto. En ese momentos pensamos en que iba a ser una comida de detalles como suele acostumbrar este tipo de restaurantes. Nos equivocamos.

Para empezar, al llegar nos señalaron una silla para dejar los 7 abrigos, algo sorprendente ya que a la entrada había un ropero que se utilizó para otro tipo de comensales.

La carta tiene platos más o menos tradicionales, corta, como se acostumbra ver ahora. Además nos contaron lo que tenían fuera de carta. Había muchos alimentos de temporada con producto de calidad aunque a mi modo de ver un poco inflada en algunos platos. Nuestra idea era pedir platos para compartir pero el camarero no nos lo recomendó, asi que nos quedamos con un entrante y un plato principal por cabeza.

Comentar que tampoco tuvieron el detalle de servir un entrante de la casa o una degustación de aceites como suele ser también lo común en este tipo de restaurantes.

Todos los entrantes nos gustaron bastante a excepción de uno que era una ensalada de pichón con helado de foie. El helado que iba de acompañamiento junto con la carne no pegaba demasiado y las 3 personas que se lo pidieron coincidieron en este aspecto. Los alimentos fríos restan sabor y creo que en este plato no es necesario.



Pedimos dosplatos de huevo escalfado con trufa negra, sobre un puré de patata y con una salsa de trufa blanca. Parece ser el entrante estrella y no defraudó, estaba exquisito.



El medio fondista del grupo pidió una parrillada de verduras, que tenían muy buena pinta. Comentó que tenían buen sabor y sobretodo el punto justo de aceite.




Yo opté por una sopa de txangurro y hongo, estaba muy buena con gran cantidad de este celicioso cangrejo y pequeños trozos suaves de hongos, todo un acierto. Aclarar que el Txangurro es el centollo en otras comunidades.



En total pedimos 6 entrantes para 7 comensales, ya que dos compartieron la ensalda, que para mas inri no les gustó.

En los platos principales, la mayoría de la gente se decantó por pescado pero algunos irreductibles cántabros no dejamos pasar la opción de comer carnaza.

Pedimos unos begihaundis en su tinta, que la persona que se los comió no dejaba de comentar lo buenos que estaban. El begihaundi es un cefalópodo de la familia del chipirón, calamar,...que puede alcanzar el medio metro de longitud. La salsa estaba sabrosísima, bastante gruesa de textura y abundante.



Dos personas compartieron un sapito o rape. Antes de emplatarlo nos lo sacaron entero ya cocinado para que viesemos el tamaño. Lo presentaron con la mitad de rape en cada plato y la cabeza la dejaron en medio. Nos pareció curioso y un acierto, ya que una de las comensales se muere por las carrilleras del pescado.



Nuestro peor fotógrafo pidió una dorada con el mismo mecanismo, primero te la enseñaban en bandeja y luego te emplataban para que tu sólo tuviese que preocuparte de comer. La foto es horrorosa, la próxima vez vigilo las obras de cada uno...




Como último plato de pescado pedimos un taco de bacalao con hongos, muy rico en su punto y con una guarinición de hongos muy buena.




Los dos que queríamos carne nos decantamos por algo tradicional como es un chuletón, le preguntamos a la chica si estaría bien para dos chicos de nuestro tamaño y nos dijo que dependia de la pieza, esta podia ir de 1,1kg a 1,4kg. Su explicación me pareció más que pobre, porque si va a ser para comprartir no es lo mismo que se trate de una pieza de 1kg escaso a 1,5 kg y dejarlo a la providencia, pues me parece un detalle no demasiado adecuado. La pieza que nos saco para mi era algo pequeña para dos personas aunque no para pasar hambre la verdad, venía servida con unas patatas fritas y unos pimientos asados muy buenos, la calidad de la carne muy buena también.
Una vez acabados los platos principales, nos pasaron una carta de postres, con algunos nombres sugerentes y otros detalles "curiosos" como un postre que podia ser arroz con leche, natillas o yogur?? todo en la misma linea, al final no se si lo entendimos bien y dependiendo del día este postre podía ser una de esas 3 cosas o si lo hicieron por ahorrar espacio en la carta.



Fuera de carta había una trufas de chocolate, que fue lo que me pedi yo, 6 trufas de dos tipos las compactas de toda la vida, muy caseras y muy ricas, las otras estaban espolvoreadas con azucar glass y estaban huecas, y en ese hueco habian metido chocolate liquido....muy muy ricas.




Pedimos el susodicho arroz con leche (natilla o flan), tambien adecuado. Se trataba de arroz con leche servido en un kaiku.




Pastel vasco, que estaba muy bueno.




Un postre que nos encanto, fue una especie de timbal de chocolate, relleno de chocolate, este como digo todos los que los probamos quedamos encantados.


Comimos los 7 con 3 botellas de agua y dos de vino, un blanco, un alabariño de la bodega Do Ferreiro que nos encanta y un tinto del priorato, un Onyx, ambos vinos estabas muy buenos e iban perfectos con la comida.

El coste total de la comida fue de 54 euros por persona, precio para mi modo de ver muy alto para lo que comimos y las botellas de vino que tomamos, entiendo que por bilbao hay mejores sitios a mejor precio que este restaurante.

Os dejo el link del mapa con la ubicacion del restaurante.

lunes, 20 de febrero de 2012

Restaurante El Cenador de Amós (Villaverde de Pontones)

Aprovechando una fecha especial como mi cumpleaños, decidimos ir a comer a uno de los templos de la gastronomía en Cantabria, el Cenador de Amós. Es un restaurante abierto hace 19 años por un navarro con la pasión de la cocina heredada de su abuelo y que mantiene desde hace 17 años su estrella Michelín intacta. Parece que se postula para conseguir la segunda.



Está ubicado en Villaverde de Pontones, en una histórica casona restaurada con una patio interior muy bonito para tomar algo a la luz del sol. Lo malo es que en febrero hace demasiado frio, asi que entramos directamente al restaurante.


Una vez alli nos sentaron en una mesa muy amplia para dos y con buena distancia con respecto a las otras, así que uno se encuentra a gusto enseguida. Nos dejaron la carta, que sólo tiene tres opciones de menú:

-El menú Tradición: a punto de cumplir 20 años han preparado este menú en el que incluyen aquellos platos que se han convertido en clásicos. 47 euros + I.V.A.

-El menú Larga Tradición: donde se amplían el número de platos a probar. 62 euros + I.V.A.

-El menú Degustación Gastronómico (el que elegimos): este es el más caro, pero dado que no es habitual ir a un restaurante de vanguardia culinaria y nos apetecía probar las últimas creaciones de un cocinero como Jesús Sanchez, decidimos que era el adecuado.

Comenzaron sirviéndonos un bisque de cangrejos. Un pequeño aperitivo, pero del que yo personalmente me habría tomado un tazón entero, pues hacía frío y estaba riquísimo, con un sabor a mar y cangrejo muy agradable.


Seguimos con unos snacks, eran morcilla sin sacrificio (no se muy bien que significa eso, pero estaban buenos), y una cucharita con tomate pimiento del cristal, esto es un pimiento asado con forma de tomate, relleno de bonito, un bocado muy sabroso.


A la vez que esos entrantes nos sirvieron una guindilla no picante rellena de tartar de verduras. Este me encantó, muy muy sabroso con un sabor muy suave a verduras. Parecía muy sencillo pero pleno de sabor.


Luego nos trajeron un plato llamado "el juego alrededor del foie". Constaba de 3 bocaditos.

-El primero, el que menos me gusto, era una cuchara con un taquito de foie marcado a la plancha con una salsa de café.

-El segundo que probé me gusto más, era como un aro relleno de foie con un crujiente debajo. Mezclaba más sabores y estaba más sabroso.

-Por último el tercer pincho fue el que me encantó, tanto por presentación como por sabor: eran unos "naipes" de patata que tenían incrustados una hoja de perejil que parecía realmente una carta y en medio de dos de esos "naipes" había una fina lámina de foie. Increible!


A continuacion, y debido a que mi acompañante no le gustan las ostras, teníamos platos diferentes. A mi me sirvieron una ostra, con un poco de cebollita picada por encima, un sabor a mar insuperable, y acompañado de un crujiente de wasabi para cambiar el sabor, delicioso.


El otro plato era una viera marcada en la plancha y servida con una salsa de marisco que estaba exquisita. Al igual que la ostra, son platos sencillos, pero plenos de sabor y alta calidad del producto.

Comenzamos con los platos calientes. El primero fue una cebolla tierna con queso "Divirin" y orégano fresco. La mezcla del queso con la cebolla y la salsa ligera era buenísima. El sabor dulce de la cebolla con el salado del queso, que estaba levemente fundido por el propio calor de la vajilla, hacían un plato muy suave.


Luego trajeron unas pochas con caldo de arroz venere, eran 7, ni una más, ni una menos, puestas en fila, con una salsa que recordaba a arroz. Plato rico pero sin más adejetivos que añadir.


Os presento también la selección de exquisitos panes, como es habitual en este tipo de restaurantes. Había pan negro con pasas, pan de pueblo y dos panes de nueces y semillas, éstos últimos un poco más bollería y menos pan. Yo prefiero las dos primeras opciones.


A continuación el considerado plato estrella de esta temporada, "como un cus-cus la lenteja". Eran unas lentejas peladas asadas durante 3 horas y tenían el aspecto de un cus-cus, venían servidas con unos tacos de cerdo ibérico fritos y de tomate hidratado. Una maravilla de plato, no dejeis de probarlo!!!


Seguimos con el plato que más nos gustó, ravioli de apio nabo con brandada de bacalao. El sabor insuperable, con un recuerdo en la salsa como a pil-pil, de esos que no sólo los probarías sino que te comerías una fuente entera. Son por platos como este por lo que me merece la pena venir a este tipo de restaurantes.


El siguiente plato también era de pescado: lomo de lubina asada sobre piedra de sal, servida con la parte interior de un tomate y una salsa ligera, muy bueno, el sabor perfecto de la lubina y la frescura del tomate, otro plato de 10.


Ahora comenzamos con los platos de carne. El primero fue una molleja con alcachofa, queso de almendra y trufa negra. Todo el sabor de la molleja bien frita combinado con el sabor de la trufa negra, que es otro de los sabores que más me gustan, eran una auténtica delicia, el queso de almendra para mi gusto se perdía entre los otros sabores.


Como último plato de carne nos pusieron una albondiga de pichón, acompañada de un fósil de anchoa. La albóndiga estaba buena, pero lo mas curioso del plato era el fósil, que estaba logradísimo y de sabor muy rico, era una especie de galleta de anchoa.


Antes de comenzar con los postres te dan la opcion de probar una selección de quesos, y como no podía ser de otra forma no pude resistirme y lo pedí. Eran cuatro tipos diferentes: un queso de nata francés con muchísimo sabor que venía en una cuchara; otro queso francés de color mucho más amarillento pero no falto de sabor, y los dos últimos eran ya más de mi gusto, fuertes de verdad: un picón y un Bejes-Tresviso, que evidentemente es mi favorito.


Como comienzo con los dulces nos sirvieron un helado de yogur con hinojo y manzana, aqui se jugaba con las texturas, más suave del helado, más crujiente de la manza y la especie de gelatina de hinojo, un postre muy suave y rico.


El otro postre fue el que más me gustó: un sobao caramelizado con leche y tapioca, venía con una espuma que no dejaba ver el postre y segun sacabas la cuchara te venía una mezcla, el postre tenía también algo de helado que mezclaba con la textura crujiente del sobao. Muy sabroso y justo de dulce para los no muy golosos como yo.


Por último sirven ya los entretenimientos dulces, que son una serie de bocaditos pequeños, de diferentes tipos, todos ellos muy ricos, ideales para tomar un cafe bien acompañado, nosotros no somos muy cafeteros, asi que simplemente probamos estos aunque ya ibamos bien servidos de comida por lo que tampoco lo pudimos disfrutar como merecen.


A esta estupenda comida la acompañamos por un no menos estupendo vino, muy bien recomendado por el personal del restaurante, nos decidimos por un vino francés de Borgoña, un La Riotte, un primer cru de Morey Saint-Denis. El vino espectacular como fue cambiando segun pasaba el tiempo, si teneis ocasion no dejeis de probarlo, a mi me encanto y lo volveré a tomar seguro.


Al final llego la dolorosa, que fue de 266 euros (dos personas); un precio muy alto, pero adecuado para, a mi modo de ver, el mejor restaurante de Cantabria.